Expandiendo y refrescando el cuerpo. La época en que las plantas y los animales desarrollan su máximo potencial. El verano evoca una sensación de luz y plenitud, al expandirnos hasta los límites de nuestra capacidad. En verano, el yan es dominante; la luz, el calor, la actividad y la interacción están en alza. El fuego como el verano es expansivo, radiante, efusivo y caliente.

El fuego tendría que ver con esa fase más avanzada de la energía de expansión. En la naturaleza se manifiesta con calor, sequedad, y muchas horas de luz. Pero también marca el crecimiento de la oscuridad, o yin, que alcanzara su cima 6 meses más tarde, en el solsticio de invierno.

Se expresa en el lenguaje de nuestra tierra con el mes de las flores. La vida se manifiesta en toda su plenitud, luz, color y calor, es la estación del crecimiento y maduración de la naturaleza.

Nosotros nos sentimos más abiertos, activos y vivos, estamos más sociables y predispuestos para realizar actividades al aire libre, es el punto más alto de nuestros ejercicios al exterior, deportes, recreo, excursiones al campo…

Simbolismo de la energía fuego: el fuego tendría que ver con esa fase más avanzada de la energía de expansión, representa la trascendencia, la luz, el calor, la alegría, el entusiasmo, la belleza y la sensibilidad. El poder transformador del fuego es capaz de procurar los cambios más rápidos e irreversibles, El elemento Fuego se relaciona con la energía de la creatividad, de la intuición y del movimiento; es la acción que nos hace llevar a cabo las decisiones y las ideas que nos crea en elemento Madera (Hígado). El fuego es el sol, la calidez, la vitalidad. En resumen nos hace que las ideas nuevas y el cambio lleguen hasta el final.

Nuestra alimentación debe ser ligera, colorida, de sabores refrescantes y texturas crujientes, tomaremos platos simples y apetitosos, que abran y refuercen. Durante esta estación tomaremos una gran variedad de hortalizas, se pueden usar con mayor frecuencia las ensaladas, escaldados, vapor, saltado rápido, en general platos que necesitan poca preparación. Aunque uno pueda desearlo, es mejor evitar los alimentos y bebidas frías o congeladas, en verano hay infinidad de productos frescos para crear una cocina variada y creativa.

Energía fuego.

  • Dirección: expansiva.

Cualidades: entusiasmo, vitalidad, energía, fluir hacia afuera. Nos volvemos más comunicativos, nos apetece salir, relacionarnos, estamos más alegres y sociables. Necesitamos ejercitar nuestro organismo, movimiento. Tendemos a abrirnos y buscamos el compartir con los demás, divertirnos y disfrutar.

  • Sabor: amargo.
  • Color: rojo.
  • Órganos: corazón e intestino delgado y sistema nervioso.
  • Sentido: la voz, la lengua.
  • Frase: “ Disfruto de todo lo que compone mi vida. Acepto y me adapto a los cambios con facilidad”.
  • Expresiones del Fuego: La RISA activa la circulación y pone en marcha los líquidos corporales, humedece y regenera los tejidos. Nos mantiene jóvenes y vitales. La RISA es placer y júbilo para el corazón. La risa adelgaza y rejuvenece.
  • Plano emocional: en equilibrio representa el entusiasmo, la espontaneidad y la alegría de vivir. También la generosidad, la empatía, el optimismo, comunicativo, ingenio, pacifico, con humor, ganas de vivir, bailar, reír. En desequilibrio superficial, agitado, vanidoso, miedoso, egoísta, chismoso, hablador compulsivo, soberbio, risa excesiva, payaso, emociones muy volátiles y caóticas.

Corazón e intestino delgado

Con cada latido, el corazón envía sangre a los pulmones por donde pasa la sangre para obtener oxígeno, luego esta vuelve al corazón que la bombea a todo nuestro cuerpo transportando oxígeno y nutrientes a todas nuestras células. Cada día, 7.571 litros de sangre viajan a través de aproximadamente 96.560 kilómetros de vasos sanguíneos que se ramifican y entrecruzan, uniendo las células de nuestros órganos y las partes del cuerpo. El recurso vital de nuestro cuerpo es el corazón y el aparato circulatorio (también denominado sistema cardiovascular), que incluye desde el laborioso corazón hasta nuestras arterias más gruesas e incluso capilares tan delgados que sólo se pueden ver con un microscopio.

El corazón se puede comparar con un trabajador incansable, que día y noche bombea el líquido que nos mantiene vivos: la sangre. La principal función de esta bomba muscular hueca es bombear sangre a todo el cuerpo. Generalmente, late entre 60 y 100 veces por minuto, pero de ser necesario, puede hacerlo mucho más rápido. Late aproximadamente 100.000 veces por día, más de 30 millones de veces por año y aproximadamente 2.500 millones de veces a lo largo de una vida de 70 años. Tiene forma de pera, mide 12,5 centímetros de longitud y pesa aproximadamente 450 gramos.

El elemento fuego según la M.T.C. proporciona la energía que rige el corazón y el intestino delgado. El intestino delgado recibe, digiere y asimila la nutrición, es “separador de lo puro y lo impuro”, selecciona y extrae los elementos buenos de la comida que ingerimos, mandando lo que no sirve en su forma solida al intestino grueso y lo líquido a la vejiga urinaria. De esta forma llega la sangre limpia después de pasar por el hígado, la calidad de los intestinos es vital para el buen funcionamiento del corazón. A nivel mental el intestino delgado nos ayuda a reciclar toda la información que recibimos diariamente aprovechando lo que nos sirve, Cuando esta débil o con exceso de toxinas disminuye esa capacidad de discernir entre lo nutritivo y lo toxico, haciendo que cualquier trabajo nos parezca muy duro y complicado.

Las dos funciones básicas del fuego, o sea de nuestro corazón son calentamiento y circulación, es el regulador de la circulación de la sangre, Su horario de máxima actividad, dentro de las 24 horas del día es: de 11:00 a 13:00 en el caso del Corazón y de 13:00 a 15:00 del Intestino Delgado.

Cuando estos órganos no están equilibrados podemos tener estos síntomas: dolor en el pecho, tensión, dolor en los hombros, presión sanguínea alta o baja, cara y nariz roja, trombosis, ataque de corazón, problemas de circulación, sudores repentinos, pulso irregular, rechazo al calor, problemas de habla, memoria pobre, arterias bloqueadas, dolores en el bajo abdomen, rigidez de cuello y hombros, abscesos en la boca, hemorroides, varices, colon irritable, enfermedad de crohn o anemia.

Adaptaciones en la alimentación para el verano
No recomendamos:

  • Alimentos que lo desequilibran: carnes, embutidos, quesos curados, lácteos, huevos, aceites saturados, azucares refinados, alcohol, café (da energía fuego más que el alcohol, mejor tomar malta).
  • El tabaco: tiene un efecto más contractivo que el café, aumenta la energía fuego. Al igual que el café estimula las suprarrenales en exceso, aquí por la nicotina.
  • Las especias: utilizadas en países tropicales tienen la particularidad de sacar el calor del cuerpo, no de producirlo como se piensa. En dosis pequeñas y que sean de raíz ( jengibre), activan la circulación y son equilibradores.
  • El chocolate: posee un tóxico que crea adicción, la teobromina.
  • Cocciones: al horno, a la plancha, fritos y exceso de sal.

Recomendamos:

  • Cereales: El más refrescante es el maíz, necesita más agua para su cultivo por lo tanto es más yin. Tiene un efecto ligeramente laxante como todos los alimentos fuego, tiende a enfriar el cuerpo, también quínoa, cebada y avena.
  • Legumbres. Aquellas que sean de mayor tamaño como garbanzos y alubias, el tofu también encaja es de las pocas fuentes de proteínas que enfrían el cuerpo.
  • Verduras. Aquellas con forma de flor y flores, que es lo más expansivos de las plantas, estas verduras tienen un sabor amargo y son importantes por su efecto relajante y refrescante (alcachofas, escarola, col, endibia, lechuga), también las verduras de hoja (acelgas, perejil, espinacas), y por último las verduras de fruto (calabacines, pepino), cuando estemos más tensos y acalorados, puede ser interesante comer ensaladas (excepto si tenemos diarrea, entonces deberemos tomar verduras de raíz).
  • Frutas. Las propias de la estación (sandia, manzana, melón, ciruelas…), son menos equilibradas que las verduras por no disponer de almidón, tomar cruda de forma excepcional cuando haga mucho calor y evitar las de climas tropicales (están muy descompensadas sodio-potasio, ejem: dátiles, 1 de sodio x 700 de potasio), el exceso de sodio va bien para zonas tropicales, para refrescar el calor exterior.
  • Algas. El agar-agar, es enfriante y tiene mucha fibra, y la nori con vitamina A, muy indicada para problemas circulatorios.
  • Condimentos: reducir el consumo de miso, soyhu, sal, y aumentar el uso de hierbas aromáticas.
  • Aceites: reducir el consumo de aceites y utilizar más agua.
  • Bebidas: la cebada es un correcto sustituto del café, es estimulante, nutritivo y no es excitante de las glándulas suprarrenales, zumos (si la condición lo permite) y té de tres años, se puede tomar fresco.
  • Estilos de cocción. Apenas necesitamos cocer, cocciones cortas, salteados cortos, prensados (se digieren más fácil), al vapor, escaldado, pickles ligeros, y de vez en cuando témpuras y alimentos a la plancha.