Hoy en día se conocen más de 24.000 especies de algas, entre ellas estas son de las más recomendables y de las que utilizaremos habitualmente:

  • Kombu: conocida en occidente como kelp, es de la familia laminaria, de hojas lisas y gruesas, que crecen en una profundidad media de 12 metros en zonas rocosas de mucho oleaje y mar abierto. Muy buena para la circulación, beneficiosa para la hipertensión. Rica en ácido algínico, que actúa como depurativo natural para los intestinos, fortaleciéndolos y ayudando a la absorción de los nutrientes en el cuerpo, ayuda a normalizar el peso. Rica en ácido glutámico, que ablanda las fibras de los alimentos con los que se cocina, en particular las legumbres, haciéndolas más digestivas y evitando flatulencias. Por su contenido en vitaminas A,E y B y en yodo, en extremo oriente, donde se consume regularmente no hay necesidad de añadir yodo a la sal de mesa como se acostumbra en los países occidentales.

 

  • Wakame: nativa de Japón, aunque en el atlántico hay una especie muy similar. Crece donde hay corrientes de movimiento rápido, a profundidades de hasta 12 metros, y se desarrollan hasta 50 cm de largo. Con su color verde, su textura blanda, y su sabor suave esta delicada alga activa la circulación y equilibra el sistema nervioso. Es muy rica en calcio, y vitaminas B y C. Igual que la kombu ablanda las fibras de los alimentos con los que se cocina.

 

  • Nori: A diferencia de otras algas, toda la producción de Nori procede de cultivos. La nori o también llamada ova marina es la más popular de todas las algas, pues con ella se elaboran los típicos sushis o rollitos de arroz. A principio de otoño se colocan varas de bambú en una especie de rejas en el fondo de las bahías, alrededor de las costas y en la orilla se cultivan esporas en contenedores especiales que luego se trasladan a redes de cuerda que se cuelgan entre las rejas, dentro del agua. Durante el invierno se recogen las plantas maduras, se lavan, luego se mezclan hasta obtener una especie de pasta densa y se extienden en pequeñas cantidades sobre esteras de bambú. Pueden secarse al sol o en grandes hornos, por eso, por un lado son brillante y lisa y por la otra rugosa. La nori tiene alto contenido en proteínas, vitaminas C y B1 y es especialmente rica en vitamina A. Contribuye a disminuir el colesterol en el cuerpo al ayudar a la eliminación y disolución de depósitos grasos, por ello es especialmente beneficiosa para personas que durante su vida hayan abusado de alimentos muy pesados (fritos, carnes…).

 

  • Arame: es básicamente de procedencia japonesa, tiene forma de tiras onduladas de hojas de 30cm de longitud y unos 3,75cm de ancho. Crece en rocas debajo del nivel del agua y es recolectada por mujeres que se zambullen en el agua y la extraen manualmente. Las hojas son duras, por lo que se hierven durante varias horas antes de secarlas y cortarlas en tiras finas. Este proceso oscurece su natural marrón, que pasa a negro. combate la hipertensión y también se usa como remedio tradicional para tratar trastornos de los órganos reproductores femeninos. Su alto contenido en calcio y yodo y su bajo contenido en sodio la hacen ideal para niños y ancianos.

 

  • Dulse: nativa más popular del atlántico norte, los pueblos del noroeste de Europa la han usado durante miles de años, crece abundantemente en las aguas turbulentas de las costas rocosas. Las plantas son pequeñas de hojas planas y lisas que miden entre 15 y 30cm. Se recolecta entre mayo y octubre, recogiéndose a mano durante la marea baja, se secan al sol y se empaquetan. De color rojo púrpura, textura suave y sabor picante. Es la más rica en hierro y vitamina C, que ayuda a asimilarlo, lo que hace de ella un importante fortalecedor de la sangre para embarazadas, mujeres en general, adolescentes, lactantes y personas faltas de hierro. También es alto su contenido en potasio, magnesio, yodo y fósforo. Después de la nori es la que tiene más contenido protéico.

 

  • Hiziki: crece especialmente en mares orientales en forma de arbustos de 1m de altura, cubriendo las rocas por debajo del nivel del agua. Se recolecta entre enero y mayo, se secan al sol y se hierven en grandes tanques de agua para reblandecerla, proceso por el cual su color natural cambia de marrón a negro. Después de la cocción se secan y se empaquetan, presentándose en forma de fideos gruesos. Su gran cantidad de calcio, minerales y oligoelementos le confiere propiedades beneficiosas para la piel, uñas y cabello, a los que otorgan suavidad, brillo, fortaleza y elasticidad, previniendo el encanecimiento prematuro. Se recomienda su uso en el embarazo y la lactancia, para niños y adolescentes, y también para prevenir la osteoporosis.

 

  • Espaguetti de mar: crece en aguas templadas del Atlántico, Galicia es el mayor productor. Su aspecto alargado en forma de cinta le da nombre, miden entre 2m de largo por 1-2 cm de ancho, crece adherida a las rocas que bañan la marea, se recogen a mano y se secan al sol, y listas para trocear y empaquetar. Se recolectan entre enero y marzo. Rica en minerales, sobre todo hierro (9 veces más que las lentejas), en Potasio (proporción ideal respecto al Sodio), por lo que actúa como un suave diurético natural, y en fósforo (con una proporción ideal respecto al Calcio), lo que permite la correcta asimilación entre ambos, vitamina C y mucha fibra. Entre sus funciones destaca como reguladora del colesterol, desencadena en el cuerpo un proceso depurativo que también afecta a las arterias y refuerza el s.inmunológico.

 

  • Agar agar: Conocida como Kanten “cielo frío” en Japón, es una maravillosa gelatina natural de sabor muy suave, nutritiva y rica en minerales. Se prepara a partir de la especie “Gelidium” de las algas rojas. Sus células contienen abundantes almidones polisacáridos complejos, similares a la celulosa. En su forma silvestre son ásperas y fuertes de sabor, es necesario procesarlas para disolver las fibras almidonadas y neutralizar su gusto. Es rica en yodo y oligoelementos y tiene propiedades laxantes y depurativas, su consumo regular es ideal para personas con obesidad.

 

  • Cochayuyo: significa “hierva acuática”, durante siglos ha servido como alimento a muchas comunidades indígenas del sur del continente americano (Chile y Perú), alga de grandes dimensiones 15m de larga, crece a lo largo de la costa adherida a las rocas en zonas de mucho oleaje, de consistencia carnosa, elástica y firme, parece una seta, son recogidas y puestas a secar sobre las rocas y listas. Fuente de proteínas de buena calidad, superior al maíz o al trigo, contiene todos los aminoácidos esenciales, es un potente desintoxicante del organismo, rica en minerales (calcio, hierro, magnesio, yodo…), y oligoelementos y fibra en cantidad.