La medicina oriental nos habla de un periodo de tres ciclos, de 7 años dada uno, para que una persona se realice en plenitud. Los primeros 7 años de vida son para sentar las bases del desarrollo biológico, el niño siente las necesidades de nutrirse y el amor incondicional como lo más importante en su vida. En los siguientes 7 años se sientan las bases de desarrollo mental y emocional en el niño, y de los 14 a los 21 años se sientan las bases de desarrollo espiritual.
A partir de los 21 años, toda persona debería de estar preparada y formada para afrontar y vivir su propia vida.
Cuando no vivimos estas etapas en su ciclo natural, tenemos más tarde la oportunidad de seguir desarrollándonos y corregir las carencias. En este proceso de evolución humana, la alimentación es una herramienta muy poderosa, pero no es la única, esto quiere decir que debemos desarrollar otros aspectos de nuestro ser.
Veamos brevemente las etapas de transición macrobiótica:

  • Renovación de la linfa cada 10 días.
  • Renovación de todos los glóbulos blancos cada 60-90 días.
  • Renovación de los glóbulos rojos, cada 90-120 días. (Llegados a este punto, ya se ha producido una renovación completa de la sangre, que es portadora del alimento de todas las células del cuerpo.).
  • Renovación de la musculatura periférica (músculos grandes y más lisos). Entre 4-18 meses. Esta suele ser una etapa crítica, pues puede haber adelgazamiento y algunas personas desisten de continuar. El cuerpo está haciendo una limpieza profunda y pueden aparecer síntomas de descargas como gases, mala absorción, porque el intestino no está acostumbrado a digerir los integrales. Es muy bueno hacer ejercicio físico suave, porque con la oxigenación ayudamos al cuerpo con sus cambios.
  • Renovación de la musculatura profunda (músculos pequeños que sustentan huesos y órganos). Y del sistema nervioso periférico, entre 18-36 meses. En esta etapa se producen cambios muy profundos que pueden mostrarse con descargas de limpieza en el cuerpo (mocos, constipados fuertes,…). El cuerpo está centrado en hacer la limpieza y emplea mucha energía en ello. Como curiosidad, hay que decir que la superficie de los intestinos es similar a la de un campo de futbol y tenemos aproximadamente unos 3 kilos de flora intestinal. La superficie de los pulmones con sus alveolos pulmonares es aproximadamente de 80 metros cuadrados. En esta etapa, el cuerpo está enfocado en la limpieza de estos órganos de absorción de nutrientes y eliminación de residuos. Como consecuencia de estos cambios profundos, suelen producirse también cambios profundos a otros niveles, por ejemplo, las personas se cuestionan la dirección de su vida, donde vivir, como trabajar,…
  • Renovación de órganos internos, sistema circulatorio y sistema nervioso autónomo, cada 3-5 años. Esta etapa es muy gratificante porque muchos desajustes antiguos, tendencias y hábitos se recolocan. También se producen cambios de valores muy profundos : Agradecimiento, Intención de devolver a la vida el regalo recibido o quizás se despierten miedos muy profundos ante la perspectiva del cambio de vida. Nos cuesta soltar y cambiar nuestras prioridades pero en las personas se despierta una necesidad de sentir que forma parte del Universo y que tiene que fluir con él.
  • Renovación completa del sistema nervioso central. (Incluido el cerebro) cada 7 años. Llegados a este punto, la base biológica está renovada y se supone que tenemos la fuerza y la “iluminación” de conectar con nuestra esencia y dirigirnos a nuestro verdadero lugar, además de tener el coraje de atrevernos a fluir con la vida.

Estar sano, no es solo cuestión de eliminar síntomas molestos, implica un cambio radical en la actitud equivocada de la persona que la llevó a enfermar. Debemos escuchar a nuestro cuerpo y aprender su lenguaje, no solo el más básico (tengo hambre, tengo frío, tengo sed,…) sino el lenguaje más sutil que emplea para indicarnos en qué estamos fallando, en qué nos estamos equivocando, cómo nos desequilibramos en cualquier aspecto. Debemos ver a la enfermedad como una forma (más o menos dura) de aprendizaje, como un indicador de que estamos entrando en un camino equivocado y debemos volver al correcto.