Contrariamente a lo que se cree, el consumo de algas marinas no es exclusivo de oriente, Desde la antigüedad y en todo el mundo, los pueblos costeros incorporan vegetales marinos a sus comidas diarias, ya se consumían en la antigua Roma, Grecia, entre los indios americanos o en Sudáfrica . Entre los primeros pueblos consumidores de algas se encuentran Japón, china y todas las islas del pacífico, los antiguos reyes del Hawai cultivaban 70 variedades en su costa, en el noroeste de Europa los celtas y los vikingos mascaban alga dulce en sus viajes, todavía hoy se incluyen en el menú local en diversas zonas de las islas Británicas.

Evolutivamente son los vegetales más antiguos de la tierra. En el curso de la evolución han sido relativamente pequeños los cambios en su ambiente oceánico por lo que han conservado su naturaleza simple, haciendo este hecho que la asimilación de sus nutrientes sea excelente. Aunque la hoja, el tallo y la raíz varían en tamaño la composición de sus tejidos es la misma. La raíz no absorbe alimento, sino que actúa solamente como ancla de la planta. El alimento lo toma directamente del agua a través de la totalidad de su superficie y lo convierte en compuestos orgánicos. Todas las algas contienen clorofila y realizan la fotosíntesis según la cantidad y la calidad de la luz disponible. Dependiendo de la profundidad, las algas pueden ser verdes, marrones o rojas, generalmente el alga verde crece en aguas poco profundas, la roja en zonas profundas y la marrón en niveles intermedios.

No necesitan ningún cuidado para ser recolectadas, crecen más abundantemente en aguas frías y durante el invierno. Hasta donde llega nuestro conocimiento ninguna variedad es toxica, siendo comestibles todas las partes de la planta, no hay peligro de que estén contaminadas, porque en aguas donde el nivel de contaminación es alto no pueden crecer y constituyen una de las reservas más prolíficas con las que cuenta la humanidad.

Quienes más han desarrollado el potencial culinario de las algas son los japoneses, aprovechando su larga y accidentada línea costera, en el Japón actual la demanda supera el abastecimiento natural de varias especies, un estudio realizado recientemente en Japón demostró, que la gente vive más tiempo y permanece más saludable en las áreas donde se consumen algas a diario. En la mayoría de países europeos las algas se han ganado un lugar en la gastronomía local, como por ejemplo en Austria y Alemania donde utilizan las algas para elaborar un tipo de pan muy apreciado, el Algenbrot, un pan de cereales al cual se le agrega un 2 – 3 por ciento de algas disecadas en la harina, en nuestro país cada vez son más las personas informadas de las extraordinarias propiedades de las algas, por lo que no solamente a crecido su consumo, sino que empiezan a aparecer las primeras empresas españolas (varias en Galicia y recientemente una en Cádiz). Para nosotros puede ser más interesante consumir las de nuestro país por proximidad y precio.NOTAS: ui = unidad internacional. Las casillas en blanco es porque no se dispone de información fiable. Fuentes; secretaría de alimentación de EE.UU y Asociación nutricionistas de Japón.

  • Remineralizantes: las verduras marinas contienen entre 10 y 20 veces más minerales que las verduras terrestres (calcio, yodo, hierro, potasio y magnesio) y en menor cantidad los llamados oligoelementos, todos ellos esenciales para la vida. Nos ayudaran a reforzar nuestros huesos.
    Recordemos que el Yodo es imprescindible para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides (estimula el metabolismo), es difícilmente obtenible de otra fuente que no sea el mar y las algas son ricas en yodo.
  • Alcalinizantes: gracias a su alto contenido en minerales produce en la sangre un efecto alcalinizante, ayudando así a depurarar la acidez que produce la dieta moderna con sus excesos de productos carnicos, lácteos, farináceos, huevos y azúcar.
  • Depurativas: los pueblos que han utilizado tradicionalmente las algas ya conocían sus propiedades depurativas. Investigaciones recientes han demostrado que tienen la propiedad de expulsar metales pesados, radioactivos y tóxicos que se acumulan en nuestros tejidos debido a la contaminación y polución de aguas, ríos, mares y atmósferas provocadas por la industria moderna. El ácido argínico que contienen, una sustancia pegajosa que sirve para mantener unida su estructura celular, capacitándolas para vivir en un ambiente de constante circulación de agua, ayuda a nuestro cuerpo a expulsar toxinas. Las algas ayudan también a disolver las grasas y depósitos de mucus que aparecen en el cuerpo por el excesivo consumo de carne y productos lácteos, reducen el colesterol y ayudan a eliminar exceso de líquidos.
  • Ricas en vitaminas, fibra y muy pobres en grasas: Contienen vitaminas A, B, C, D3 , E ,K y en menor cantidad la B12 (que es difícilmente obtenible con alimentos de origen vegetal).
  • Beneficiosas para los riñones: armoniza el funcionamiento renal por su riqueza en minerales, Regulando su actividad y equilibrando la circulación sanguínea, pues ayudan a eliminar las purinas que proceden de los alimentos proteicos.Regulan y refuerzan nuestro sistemas digestivo y nervioso. Los minerales son imprescindibles para todas las funciones digestivas y el correcto funcionamiento del sistema nervioso en general.

Como emplear las algas en la Cocina
Las algas se suelen adquirir secas, lo que las hace ideales para ser almacenadas y conservadas mucho tiempo, se conservan muy bien en recipientes herméticos. Ocasionalmente se forman cúmulos de color blanco en la superficie de las algas durante su almacenamiento, no hay que preocuparse, son sales y azúcares naturales de la misma alga, que aparecen en la superficie por un cambio de temperatura o humedad.

Debido a su naturaleza seca, algunas algas aumentan de tamaño considerablemente cuando las ponemos en remojo, por lo que resultan muy económicas. Las diferentes variedades aumentan en diferentes proporciones. La experiencia nos indicara cual es la cantidad correcta, inicialmente usamos excesiva cantidad.

Dependiendo de cómo se cocinen, tienen un tiempo de remojo, dependiendo de la densidad y textura, luego se cortan si fuera necesario y se cocinan. Otras algas muy tiernas, incluso pueden incorporarse secas al plato e hidratarse así durante unos minutos, quedando listas para comer al finalizar la cocción o incluso sin cocción.

Existen muchas teorías sobre las formas de remojar y cocinar las algas, “cada maestrillo tiene su librillo”. En cuanto al agua del remojo, puede aprovecharse para cocinar, solo hay que tener en cuenta que dará a nuestro plato un sabor más fuerte. No es aconsejable utilizar esta agua del remojo para niños, personas que quieran engordar o que necesiten una alimentación baja en sal.

Podemos integrar las verduras del mar en todos nuestros platos de cada día, solo añadir una pequeña cantidad, un trocito de 2-3 cm en nuestro plato dos veces al día será más que suficiente y cubrirá las necesidades de minerales diaria. Debemos consumirla en pequeñas cantidades y de forma regular. Aquí tienes toda la información sobre tiempos de remojo, tiempos de cocción y algunas sugerencias para realizar tus platos con algas.