• No hay masticación, no hay saliva y esto nos lleva a un proceso digestivo más pobre y con menos absorción de alimentos.
  • Los alimentos triturados se oxidan más rápidamente, Favorece la formación de radicales libres y pierden así parte de sus nutrientes.
  • El batido rompe el campo electromagnético del alimento, impidiéndonos absorber toda su energía.
  • La energía vital del alimento se asimila en la boca.

No queremos decir con esto que no puedan usarse nunca las batidoras o trituradoras, de vez en cuando podemos hacerlo, pero no un diario, porque a la larga perderíamos vitalidad y no absorberíamos todo el potencial de la comida (cuando estemos enfermos, mejor triturarlo con un pasapuré). Siempre que utilicemos la batidora procuraremos comer el alimento a continuación.
Cuando tomemos un alimento batido es aconsejable saborearlo y ensalivarlo muy bien en la boca antes de tragarlo, hasta cuando tomemos un vaso de agua, zumo o sopa. De esta forma segregamos a través de las glándulas salivares la enzima tialina, que empezara a descomponer el alimento en la boca, para una vez que llegue a los intestinos podamos asimilarlo adecuadamente.