Es la parte inorgánica de nuestro organismo. La materia mineral ha precedido en la evolución a la materia viva. Cuando se incinera el cuerpo humano y pierde toda el agua y toda la materia orgánica que contiene, quedan las cenizas compuestas de minerales.
Unos 20 elementos químicos son indispensables para nuestra salud. Existen dos categorías de minerales:

  • Los que necesitamos en mayor cantidad, son 7, los macrominerales, y se miden en gramos: Calcio, Fósforo, Magnesio, Azufre, Cloro, sodio y Potasio.
  • Los que necesitamos en poca cantidad, son los Oligoelementos o microminerales: Hierro, Zinc, Cobre, Yodo, Plata, Oro, Cromo, Flúor, Cobalto, Selenio, Manganeso, Boro, Litio y manganeso.

Tanto macrominerales como oligoelementos, son indispensables para la vida, no debemos caer en el error de pensar que porque sus cantidades necesarias sean tan pequeñas podemos prescindir de ellos.
El mayor contenido de sales minerales lo poseen los alimentos procedentes del reino vegetal, las carnes apenas contienen estos elementos. Las fuentes más importantes de minerales son: las algas marinas, cereales integrales, legumbres, semillas y verduras.

Funciones de los minerales.
– Calcio, fosforo y magnesio forman parte de las estructuras corporales.
– Sodio, potasio, calcio y magnesio regulan la contractibilidad muscular y la transmisión del impulso nervioso.
– El hierro trasporta el oxigeno a la células.
– Son indispensables en el proceso de coagulación.
– Ayudan a regularizar el ritmo cardiaco, por lo tanto nos protege contra afecciones cardiovasculares.
– Son reguladores del equilibrio hídrico (del agua corporal) y del ph.
– La mayor parte de los oligoelementos actúan ayudando a las enzimas encargadas de realizar el metabolismo celular.

Equilibrio de minerales.
Hay una relación directa entre los minerales y el riñón y viceversa; por eso hay que tener cuidado de no ingerir demasiados minerales pues endurecen los riñones, ni ingerir pocos, pues los riñones funcionarían mal.
Los minerales trabajan en equilibrio, por eso suministrar complementos de minerales no es fácil, el exceso de unos puede perjudicar o en algunos casos favorecer a otros. Por ejemplo los cationes del calcio y magnesio, y los del sodio y potasio, tienen funciones antagónicas y complementarias en el organismo, por lo que es sumamente importante mantener concentraciones equilibradas de los mismos.
De esa tarea se encarga sobre todo el riñón, eliminando los que se encuentren en exceso y reteniendo los que se encuentren en defecto. Pero cuando éste está sobrecargado, no puede cumplir con eficacia su cometido. Por eso deberíamos cuidar el equilibrio de los minerales en la alimentación.

También los desequilibrios pueden venir por otras causas, por ejemplo por eliminación de estos cationes accidentalmente o patológicamente. Así ocurre en los vómitos, las diarreas o su duración excesiva. Otras veces, las eliminaciones anormales son consecuencia de la ingesta de medicamentos, por ejemplo, las aspirinas aumentan la excreción urinaria de potasio y los diuréticos de farmacia, eliminan potasio y magnesio por la orina.
Existe una competencia entre la absorción intestinal y la excreción renal de tres importantes cationes minerales: Potasio, Magnesio y Calcio. Así por ejemplo:

  • Altas concentraciones de potasio inhiben la absorción intestinal del magnesio.
  • Altas concentraciones de magnesio, (por ejemplo de complementos dietéticos) impiden la absorción intestinal de potasio y de calcio.
  • Los complementos de calcio, inhiben la absorción intestinal de magnesio y de hierro.
  • El exceso de calcio añadido a una dieta pobre en sal, aumenta la excreción urinaria de sodio.
  • El exceso de sodio aumenta la cantidad de calcio y potasio excretados por la orina.
  • El potasio facilita la excreción urinaria de sodio y agua por el organismo.

Las carencias de minerales.
Cada uno de los minerales ejerce funciones específicas y al igual que en el caso de las vitaminas, la carencia crónica de alguno de ellos puede causar problemas para la salud.
De algunos de estos minerales es difícil sufrir carencia con una dieta normal, pero de otros, incluso en nuestros días y con la cantidad de alimentos diferentes a nuestra disposición, pueden existir deficiencias.

Podemos encontrar carencias de minerales producidas por:
– Falta de aporte de minerales.
– Mala absorción intestinal.
– Medio interno ácido que se neutraliza con las reservas de minerales del cuerpo.
– Eliminación renal excesiva.

Como evitar pérdidas o carencias de minerales:
– No tomar alimentos que acidifiquen el medio interno: Azúcar blanco, Exceso de carnes y grasas.
– Evitar los alimentos y la sal marina refinados. Dar preferencia a los cereales integrales y sal sin refinar.
– Cuidar los riñones, encargados de regular el equilibrio mineral evitando el exceso de sal.
– No beber de forma habitual agua destilada.
– Evitar al máximo los alimentos cultivados con abonos químicos. Mejor integrales y ecológicos.
– Cuidar los intestinos para tener una buena asimilación intestinal.
– Tener en cuenta que si se toma un suplemento mineral, se puede ocasionar deficiencia de otros.
– No abusar de alimentos muy ricos en potasio (frutas tropicales), pues dificultan la absorción intestinal del magnesio.
– Evitar los alimentos muy ricos en oxalatos, como las espinacas, el cacao y el cardo, pues impiden la absorción intestinal de algunos minerales como el calcio y el hierro.
– Evitar las solanáceas (patatas, tomates, pimientos y berenjenas), pues retiran el calcio de la circulación sanguínea.